Descubre el icónico Jardín Majorelle en Marrakech
El Jardín Majorelle: ¡un oasis de color que tienes que vivir en Marrakech!
Cuando visites Marrakech, tendrás infinidad de lugares que conocer, pues es una ciudad llena de atractivos turísticos. Pero hay un lugar donde confluyen la historia y la moda y que, además, es un oasis de paz y color en la bulliciosa Marrakech: el Jardín Majorelle. Sigue leyendo y descubre por qué nuestro equipo te recomienda visitarlo.
A unos minutos en coche de la famosa plaza de Jemaa el-Fna se encuentra un lugar que te enamorará perdidamente: ¡el Jardín Majorelle! Mucho más que un simple jardín, es un oasis de color, arte y serenidad que te espera para regalarte una experiencia inolvidable.
El Jardín Majorelle, también conocido como el Jardín de Yves Saint Laurent (sí, el famoso diseñador; más adelante sabrás por qué lleva ese nombre), destaca desde tu llegada por su exuberante azul cobalto, ese famoso «azul Majorelle» vibrante y único, que se funde con el amarillo y el verde de las palmeras y con la belleza de los cactus y las plantas exóticas de los cinco continentes. ¡Estar allí es como pasear por una obra de arte viva! Creado por el artista francés Jacques Majorelle y posteriormente salvado y restaurado con amor por Yves Saint Laurent y Pierre Bergé, este jardín es una auténtica obra de arte y belleza.
Aquí podrás pasear tranquilamente por senderos sombreados, escuchar el suave murmullo de las fuentes y dejarte envolver por la atmósfera de calma y belleza. Cada rincón es digno de una postal. Además, encontrarás en los alrededores el fascinante Museo Bereber, donde podrás sumergirte en la rica cultura y las tradiciones del pueblo amazigh (sobre esto podrás leer en otra publicación). Y si aún necesitas más razones para enamorarte de este lugar, aquí te dejamos algunas curiosidades:
- El «azul Majorelle» tiene su propia patente (y un origen sorprendente): La primera curiosidad es el famoso y vibrante azul cobalto que domina el jardín, conocido en todo el mundo como «azul Majorelle». Este color es tan específico y único que Jacques Majorelle, el creador original del jardín, lo patentó en 1937. La inspiración para este color no vino de un pigmento artístico tradicional, sino de algo mucho más cotidiano: el intenso azul que veía en el Atlas, en los azulejos de las casas bereberes y en los uniformes de los tuaregs. Quería un color que contrastara de forma espectacular con el exuberante verdor de la vegetación y el sol marroquí, y lo encontró en esa tonalidad profunda que hoy es icónica.
- De jardín botánico experimental a icono de Marrakech:
Antes de ser el oasis estético que conocemos hoy, el Jardín Majorelle comenzó como un ambicioso laboratorio botánico. Jacques Majorelle, el pintor que lo creó, no solo era artista, sino también un apasionado botánico. A partir de 1923, dedicó casi 40 años a desarrollar este espacio, trayendo especies de plantas exóticas de los cinco continentes. Su visión era crear un jardín que no solo fuera hermoso, sino también una colección viva y una biblioteca de la biodiversidad mundial.
Él mismo viajaba para traer especímenes raros y aclimatarlos al clima de Marrakech. Por eso, hoy puedes encontrar una increíble variedad de cactus gigantes, palmeras de todo tipo, bambúes, nenúfares y muchas otras plantas que no esperarías ver en un mismo lugar. Esta faceta de «jardín-museo botánico» es fundamental para entender su riqueza y la meticulosidad con la que fue concebido, mucho antes de convertirse en el famoso refugio de moda que conocemos. - Las cenizas de Yves Saint Laurent están esparcidas allí:
La segunda curiosidad, y quizá la más emotiva, es que el Jardín Majorelle fue un lugar de profunda conexión personal para Yves Saint Laurent. Él amaba este jardín y lo consideraba una fuente de inspiración y su refugio. Tras su fallecimiento en 2008, y de acuerdo con sus deseos, sus cenizas fueron esparcidas en el jardín, concretamente en la rosaleda de Villa Oasis (su antigua residencia dentro del jardín). En su honor, se erigió una pequeña columna romana con una placa conmemorativa, convirtiendo el jardín no solo en un lugar de belleza, sino también en un santuario personal para uno de los grandes nombres de la moda.
FOTOS DEL JARDÍN MAJORELLE:
Si lo que te proponemos no se ajusta a lo que buscas, haznos una propuesta y te ofreceremos otra alternativa para este viaje.









